domingo, 23 de septiembre de 2012

Cigarros mentolados bajo la lluvia#

Aunque nunca lo reconocería, él siempre acababa por volver a aquel lugar día tras día. No porque realmente le gustara en aquel sitio ni porque fuera su obligación ir, sino porque tenía la esperanza secreta de que tarde o temprano ella volvería a pasar por ese lugar en el que la vio por primera y única vez.
No creía en el amor a primera vista y se negaba a creer que ese fuera el motivo por el que inconscientemente sus solitarios paseos al anochecer vigilados por la luna acabaran siempre allí. 
Simplemente necesitaba volver a verla aunque nunca busco ni encontró respuesta al porqué de aquello. 

Todos los días esperaba frente a la puerta, fumando cigarrillos mentolados bajo la lluvia, con las calcetines mojados y las gafas empañadas en gotas de lluvia entre las que se colaba alguna que otra lágrima despistada, y se iba con el corazón y la esperanza inundada, tras otra tarde perdida frente a una puerta que siempre estuvo cerrada para él. 

una vez creyó verla al final de la calle, oyó perfectamente como pronunciaba su nombre con su cálida y dulce  voz, pero cuando corrió a buscarla ella ya se había ido. 
Quizá fue entonces cuando comprendió que nunca la volvería a ver, que  había cometido el gran error de enamorarse de algo que quizá ni siquiera había llegado a existir fuera de su cabeza y que aún así todas las tardes acabaría esperándola en aquel lugar mojándose los zapatos bajo la lluvia, empapándose en una causa perdida y enamorado de lo imposible.

Efectivamente todos los días regresó a esperarla durante un rato preguntándose  a dónde y por qué se había ido. 



sábado, 11 de agosto de 2012

Mi carta de reclamación para el mundo


A veces, uno se cansa de escribir cosas malas, de pensar en cosas negativas, de derramar lágrimas a escondidas, de maldecir por lo bajo,de desahogarse hundiendo los puños en la cal de una pared,  pero resulta imposible no hacerlo, el mundo está lleno de mentiras, de personas que viven por y para su ombligo, de hipócritas, de amores no correspondidos, de egoísmo, de maldad.
hay demasiada gente capaz de ver hundirse el mundo mientras ellos tengan su balsa personal desde la que contemplar el espectáculo, demasiadas mentes forjadas en la oscuridad de las noches sin luna, demasiada gente que dispara a ciegas y sin preguntar, demasiadas relaciones de conveniencia, demasiada superficialidad y egocéntricos que cometen el error de pensar que hay gente inferior a ellos. Demasiadas personas incapaces de ver sus reflejos reales en el espejo sin idealizarlos, demasiados dispuestos a cortar el hilo que sujeta la espada sobre la cabeza de Damocles solo por diversión, demasiada gente que se corrompe sin dificultad por unos minutos de falsa gloria, Demasiados incapaces de alegrarse por la victoria de alguien sin sentir envidia. Hay demasiados...
Es triste que esto sea así, que el odio acabe venciendo al amor, que el miedo siempre gane pulsos, que el egoísmo y el orgullo puedan permitir que alguien se hunda, pero sobretodo es injusto que aquellos que realmente merecen la pena sean precisamente las víctimas de todo esto.
Me gustaría enseñarle una lección al mundo, cerrarle la boca, hacer que se calle ante mis palabras y mi mirada desafiante,pero sobretodo me encantaría hacerle ver que está equivocado, que en algún momento erró su camino y ahora sigue  la dirección opuesta.
Pero no puedo, no puedo hacerlo por más que quiera eso no me concierne a mi. El mundo está ardiendo poco a poco y lo único que tengo claro es que no es mi culpa. Quizá no sea  mi misión que esto mejore, pero espero sinceramente que si no soy yo, alguien pueda hacerlo pronto.


sábado, 4 de agosto de 2012

Gabo#

"... y descubrió con alegría, que es la vida y no la muerte la que carece de límites"

#Florentino&Fermina

lunes, 25 de junio de 2012

Quizá algún día puedo volver a verlo#

Creo firmemente que está ahí en alguna parte, casi invisible, tímido, escondido sin decidirse del todo a dejarse ver por los ojos jadeantes que esperan algo que creen ser los únicos en poder ver.
Camina por ahí sin pausa y sin prisa, no tiene ningún mapa ni un recorrido fijo que seguir actúa a su caprichoso antojo, empeñado en dejar una huella casi imposible de borrar allá por donde va, siempre emitiendo una luz demasiado tenue para apreciarse tanto por los ojos que prefieren mirarse a si mismos reflejados en un cristal como por los que buscan otros para caer bajo su bello y trágico embrujo.
Algunos dudan de su existencia o directamente la niegan sin temor a caer en ese pozo sin fondo y oscuro  al que la gente suele llamar la soledad.
A estas alturas de la vida no se que creer, quizá realmente esté ahí, como muchos afirman con una sonrisa melancólica, o quizá no sea más que una ilusión, un espejismo producido por una sed inagotable, del que miró al cielo y creyó ver en las estrellas algo más que puntos de luces inextinguibles, por que se negaba a aceptar que al llegar el día desaparecerían.
Creo que una vez lo sentí, lo rocé con las yemas de los dedos de mi mano izquierda, casi no me dio tiempo a aspirar su inconfundible aroma, ni de contemplar su espléndida luz. Puede que no fuera realmente él, solo se que vi y sentí algo, que dejó un intenso e insaciable anhelo de felicidad, caricias y palabras susurradas al oído a la luz de la luna en una noche en la que no se deja ver, algo que al irse no puede más que dejar un profundo vacío que no se puede llenar.
Lo espero, aquí, con los brazos abiertos y los ojos empapados en lágrimas cristalinas.
Quiero creer que algún día volverá a por mi, que me despertará a las tres de la mañana tirando piedras a mi ventana, me llevará lejos, a lugares inimaginable, que me encontrará por muy perdido que esté por mucho que el escondite siga siendo su juego preferido y por mucho que solo sea capaz de gritar que ya he renunciado a él y la posibilidad de que un día se deje caer por aquí. Yo se que al él le gusta ponerse cascos en los orejas y vendas en los ojos, por eso se equivoca tanto y tarda en llegar y por eso se que sabrá perdonarme esta falta de fe en él.
Sigo aquí, aún aguardando algo que quizá ni siquiera exista, quizá porque me niego a aceptar que ya no lo voy a encontrar nunca.


lunes, 7 de mayo de 2012

Billie Joe Armstrong#



-"¿Si quiero cambiar el mundo con música? Bien, si quiero cambiar el mundo hasta cierto punto. Necesita ser cambiado, necesita una patada en el culo"


domingo, 22 de abril de 2012

Mi fe camina sobre cristales rotos

Cristales rotos, voces estridentes martilleando mi cabeza con cada palabra.
Gritos, gritos y mas gritos en forma preguntas que solo buscan la respuesta a un por qué, una respuesta que no existe. No la hay esas cosas no tienen un porqué simplemente suceden porque si.  Intentar encontrarlo solo sirve para que las lágrimas de cristal que caen por sus ojos azules no quieran volver a esconderse de nuevo.
Disparo tras disparo, herida tras herida, llanto tras llanto y grito tras grito, que no pueden taparse con música. Algo dentro de este corazón ha muerto, lleva muerto desde hace tiempo y ahora me he dado cuenta. Siguen sonando voces, voces y gritos de reproche que dicen la verdad una verdad que no puede evitar grabarse en mi cabeza. Nunca es suficiente, y nunca lo será al menos no para uno de los dos.
No se exactamente quién tiene la culpa, pero supongo que eso ahora da igual.

lunes, 19 de marzo de 2012

That keeps me alive

-Y a ti... ¿Por qué te gusta tanto escribir?
- ¿A mi? Porque tengo miles de historias en mi cabeza que me piden a gritos ver la luz. Por que necesito contar algo y me tiembla la voz, porque así no tengo miedo. Porque me mantiene viva. 

Ya casi no recordaba porque sigo aquí. Llevaba tanto tiempo alejada de lo que realmente soy que creí que me había perdido entre nubes de humo y lágrimas camufladas bajo gotas de lluvia. Pero ahora lo se, se para lo que estoy aquí y se que es lo que tengo que hacer. 
Tengo sueños que necesitan ser cumplidos, una imaginación caprichosa que juega con migo mostrándome lo inimaginable, y padezco un poco de locura, de esa de la que solo los locos poetas y artistas enamorados disponen. Tengo un boli y un papel y no necesito nada más